Esta semana estuve para atrás... la abstinencia de no saber nada de nada pero nada de nada de ella, me estaba afectando mal.
Por suerte, siempre están mis incondicionales amigas y ayer salimos a bailar. Probamos un nuevo lugar para mí (en realidad, son todos nuevos, ya que nunca antes probé bares de "mi estilo"), BACH. El lugar es ínfimo, la música pintaba tan embole y grasa como siempre, pero estaba lleno de chicas, y con amigas nunca la podés pasar mal, verdad?
Cuando pensaba que iba a ser otra de esas noches donde mi esencia lésbica no se nota, la conozco a ella... y bueno, nos dimos una buena dosis de besos. Algo que no hacía desde el 6 de enero.
¡Qué bien se siente besar a una mujer... qué bien se siente! Y pensar que ya hasta me estaba olvidando de las buenas cosas de la vida...
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