Yo sabía que estabas ahí, que querías que te hable... yo, por mi parte, no quería. Me rehusaba. Seguí en la cama, tirada, tapada, como evitando verte... pero ahí me hablaste vos...
La charla terminó siendo una de esas largas, donde me tiraste una bomba, bah... quizás simplemente me dijiste algo que había intuído en nuestra última charla, hacía ya unas cuantas semanas: tu "novia", esa reventadahijaderemilreputasconchudadelreorto, te había abandonado. Las razones: ninguna, según vos... abruptamente, después de venderte unos "te amo", y "un día de estos conocés a mis padres", ella decide que no te ama, y te deja libre de nuevo, bah, abandonada diría yo más bien... Eso sí... yo ya no estaba más para que llores, para que encuentres esa compañia que ella no te iba a dar más...
Te portaste como una lady igual, no me dijiste nada por meses, y sólo me lo dijiste cuando te lo saqué de tanto bardearte a vos y tu relación... esa relación que ya no existía, claro... Te la bancaste, y te doy crédito por eso. Cuando te pregunté por qué no me lo dijiste, me contestaste porque no querías que piense que sólo me hablabas porque estabas sola de nuevo... me parece bien. Por que sin duda, eso es lo que hubiese pensado. Y hasta lo pensé... pero es verdad, vos me hablaste aún estando con esa imbécilhijaderemil, y hasta menos me hablaste todo el tiempo este que estabas sola...
Y nada... de nuevo me enquilombaste... de nuevo me revolviste todo eso que pensé no tenía más, los sentimientos.
Esta vez, sin embargo, no sé bien qué son esos sentimientos. Ya no sé que quiero, qué siento... pero al menos me di cuenta que estoy viva. Que algo, aún queda... qué, no sé... pero algo ahí adentro mío está vivo.
Te dije que vengas. Me animé, y en un acto de esos donde no pienso, donde me sale lo que me sale, te dije "dale, veníte"... vos, más precavida, como tratando de pensar por las dos, como tratando de sanar lo que dejaste hecho re mierda, como tratando de evitar otra de tus famosas flor-de-cagada, me dijiste que lo piense. Y no sé si hoy lo pensé, pero si ya te lo dije, si ya te invité ayer, la única que decide si en estos días estás de este lado del Ecuador sos vos, y nadie más que vos.
¿Qué pasa si venís? ¿Qué pasa con nosotras dos? ¿Qué pasa conmigo? ¿Qué hago con vos? Ni idea... pero esa es la aventura, ¿verdad? Capaz llegás, te veo la cara, y me doy vuelta de la alegría al darme cuenta que no me generás NADA DE NADA, que sos una mina más que alguna vez fue algo grande en mi diminuta vida...
O quizás me doy cuenta que todo lo que hubo sigue estando... y ahí te ato para siempre a la pata de algún mueble de mi casa, para que no te vayas más de al lado mío...
Hablamos mucho, mucho... revolvimos de todo... y sólo dos cosas concluí: o bien lo nuestro está muerto, y jamás pero jamás voy a recuperar esa confianza que sabés ya no tengo en vos, o bien, esta fue otra de esas cosas que sólo fortalecen a un amor invencible, verdadero, hecho para las dos...
¿Cómo saberlo? no hay manera hasta que podamos estar JUNTAS de nuevo. Hasta que podamos vernos a los ojos de nuevo, a sentirnos la piel de nuevo... si saltan esas chispas que saltaban antes, si hay electricidad que recorre nuestros cuerpos con el solo hecho de tomarnos de la mano, si cierro los ojos largo, aún después de acabado el beso, y me recorre un escalofrío por la espina cada vez que te veo acercarteme, entonces, ahí vamos a saberlo...
Mientras, vos harás tu vida. Y yo la mía.
Yo ya no te espero más. O estamos juntas, o no lo estamos. Pero ese gris, ese intermedio que intentamos al pedo por tanto tiempo, no lo hago más, ni con vos, ni con nadie.
¿Cómo sigue esto? Nada... si lográs recuperar esa confianza que destruiste, quizás podamos seguir con esta amistad superflua que venimos simulando las dos como tratando de no perdernos... pero si así y todo eso no resulta, lo más posible es que terminemos siendo un lindo recuerdo la una de la otra y nada más.
Si me ganás de nuevo (y sí, no es un juego, pero nena, cuánto vas a tener que laburar para ganarme!!), y bueno... quizás sea hora de jurarnos amor eterno de una vez por todas, ¿no te parece?
Pensar que ya a esta hora estabas arriba de un avión, y en unas horas te pasaba a buscar... mirá lo que hiciste gila, mirá nomás... Pasas las fiestas sola en NY, con frío... sin brindis... te acordás de hace un año, lo que fue nuestra Navidad juntas? Seguro que sí... yo también me acuerdo de cada detalle de esa noche nena...
Ojalá nunca hubieses hecho lo que hiciste E. Qué fácil hubiese sido todo...
Feliz Navidad.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
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2 comentarios:
y....bueno..asi es la vida,,, como un domingo eterno,,o no,,,no sé..besoo
puede ser... pero me gustan más los viernes, así que voy a tratar que mi vida sea un viernes ;)
Me gustaron tus fotos...
besos
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